¿Qué pasa si un catéter doble J se queda mucho tiempo en el cuerpo?
- Dori Rivera
- 15 jul
- 2 Min. de lectura
En mi práctica urológica diaria, un caso reciente me ha motivado a hablar sobre un problema frecuente. A mi consulta asistió un paciente con catéter doble j calcificado en ambos extremos (el que va en la parte que va en el riñón, y el que va en la vejiga). De manera inicial este paciente tenía una piedra en el uréter, por lo que en el lugar donde fue atendido se le intento pulverizar dicha piedra, sin embargo la cámara que se utiliza para trabajar en el uréter (ureteroscopio) a pesar de ser delgada, no pudo llegar hasta el sitio de la piedra, por lo que se tuvo que colocar el catéter para poder dilatar el uréter y en una segunda cirugía quitar esa piedra. Sin embargo debido a los largos tiempos de espera para atención médica en el servicio médico que este paciente tiene, el catéter lleva dentro de su uréter un año. El tiempo tan prolongado de éste catéter le generó una complicación importante: le condicionó la formación de piedras de gran tamaño (mayores de 2 centímetros ) tanto en la parte del catéter que esta en el riñón como
en la parte de la vejiga.

Los catéteres doble J son unos tubos delgaditos que se colocan dentro del cuerpo para ayudar a que la orina fluya desde los riñones hasta la vejiga, especialmente cuando hay una obstrucción, como piedras en el riñón.
Aunque son muy útiles, deben usarse por un tiempo limitado. Si se quedan demasiado tiempo sin ser retirados o cambiados, pueden acumular minerales y bacterias en su superficie. A esto se le llama calcificación.
¿Por qué se calcifican los catéteres?
Cuando el catéter permanece en el cuerpo, en su superficie se van pegando sustancias presentes en la orina, como calcio, oxalato o fósforo. También pueden adherirse bacterias que forman una especie de “capa pegajosa” llamada biofilm, lo cual aumenta aún más el riesgo de complicaciones.
¿Qué puede provocar un catéter calcificado?
Un catéter calcificado puede generar problemas como:
Infecciones urinarias frecuentes
Dolor o molestia al orinar
Formación de piedras (cálculos) alrededor del catéter
Dificultad para retirarlo
En algunos casos, puede requerir cirugía para quitarlo
¿Cómo se puede prevenir?
La mejor forma de evitar estas complicaciones es no dejar pasar demasiado tiempo con el catéter colocado. Lo ideal es retirarlo o cambiarlo antes de las 6 semanas, a menos que el especialista indique lo contrario.
También es importante:
Seguir los controles médicos indicados
Consultar si hay molestias o síntomas urinarios
¿Qué hacer si ya pasó mucho tiempo con un catéter?
No te asustes, pero acude pronto a consulta. Si el catéter se ha calcificado, existen técnicas modernas (como el láser o la ureteroscopía) que pueden ayudar a retirarlo sin necesidad de cirugía abierta.
En resumen:
El catéter doble J es seguro, pero no debe olvidarse.
Dejarlo por mucho tiempo puede causar infecciones y otras complicaciones.
Lleva un buen control y haz tus revisiones a tiempo.
Si tienes dudas o llevas más de 1 mes con un catéter, agenda tu cita.
Prevenir es siempre mejor que tratar.
Dra. Dori Rivera Oliva
Cirujana Uróloga
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